domingo, 30 de octubre de 2011

La desalpes

El nombre lleva por algún lugar un acento, pero sinceramente no tengo ni idea donde va. La desalpes es una cosa muy curiosa, típica y turística de Suiza. Me enteré de rebote en la clase de francés, cuando una de mis compañeras, una alemana (el estereotipo de alemana: seca, seria, con la misma gracia que Darth Vader con retortijones) pero bueno, no tengo que besarla... así que, cada cual que sea como quiera. Sonia, que así se llama mencionó que iba a ir a St. Cergues, un pueblecito muy mono, típico suizo: casitas, cuestas, campo, verde y montañas... recordad la serie de Heidi y no hará falta que me tenga que explayar mucho en la descripción. El caso que yo pensaba ir solita sola, pero al preguntarle a la mamá de los niños cómo podía llegar se ofrecieron a venir conmigo. ¡Guay! El camino en coche fue como una hora, pero pasamos de estar bajo un cielo nublado (junto al lago) a un precioso cielo soleado y el sol despejado. Así es Suiza... cuanto más alto vas más sol hace, aunque también frío y presión. Es asombroso como notas la presión... Después de un viaje en que subas y bajes de presión terminas fatal. Pero este no es el tema. Llegamos al pueblo y había colocado todo un dispositivo de policías para orientar a las personas hacia los aparcamientos dispuestos en eeeeeenormes explanadas de hierba, cosa que aquí no falta. Aquello estaba lleno de turistas de todas las nacionalidades y todos caminábamos hacia el centro del pueblo. La calle principal estaba atestada de gente pero te podías mover, todo lleno de puestos de lo más variopintos: dulces típicos, patatas fritas, zapatos, cencerros... Y ahí es a donde me fui de lleno. Vendían auténticos cencerros de vacas, enormes y la gente los compra para adornas las casas o emplearlos como timbre, una cosa muy original. Pero claro, a dónde voy yo con un cencerro del tamaño de un perro mediano a parte de... no pienso pagar entre 300 y 500 francos... a parte que no los tenía. Pero vendían también mini cencerritos, más cukis... y ese compré. Un auténtico recuerdo made in Suiza. Estuvimos esperando un rato comiendo patatas fritas y bebiendo vinito blanco hasta que escuchamos un ruido que se acerca y... por allí venían las vacas. Todas ellas muy bonitas, bastante ordenaditas, aunque casi se llevan por delante los puestos y muy, muy guapas todas ellas con sus flores y sus grandes cencerros sonando. Las vimos pasar en dos ocasiones que dieron la vuelta al pueblo. Un poco más tarde pasaron mujeres y niños con pequeños carros adornados también con flores, banderas suizas y lecheras tirados por mastines, una raza que aquí se ve mucho, más que los San Bernardos que los únicos que he visto han sido en fotos. Y por último desfilaron los vaquerizos, con sus ropas típicas con chaquetillas de terciopelo azul o negras y bordados en rojo. Caminaban portando cencerros enorme y a cada paso lo hacía resonar. Una cosa muy llamativa es que tienen en el culete como una especie de aguijón de avispa. Lo enganchan con unas cuerdas a los muslos, pero cuando se agachan les sirve de asiento. Es para poder levantarse rápido y no perder el asiento cuando están en las montañas con las vacas.

Después de eso, regresamos a casita y Léon fue todo el camino hasta el coche tocando el dichoso cencerro... error mío que se lo presté.

À tout à l'heure

lunes, 26 de septiembre de 2011

Lyon Part-Dieu 24/25-09-2011

Estaba deseando escribir esta entrada. Deseando que llegase el momento de la siesta de los niños y, al fin libre. Hace aproximadamente una semana estaba chateando con mi amiga Irene que también está de au pair, pero en Lyon de la France. Llega el fin de semana, sin planes... dado que en la ciudad-dormitorio donde vivo no hay mucho que hacer si no eres un padre o madre de familia con dos o tres críos. Es a resumidas cuentas un pequeña ciudad entre dos grandes: Ginebra y Lausanne, y si quieres movimiento, marcha y vida te tienes que ir a esas dos o, te conformas con los hermosos paseos por el lago. Bueno, pues hablando, hablando con mi amiga me suelta de buenas a primeras: "este fin de semana estoy sola, ¡vente!" Y yo sin pensármelo un nano-segundo digo: "Vale" Dicho y hecho. A pesar de tener problemas con la compra a través de Internet el mismo viernes ya tenía los billetes de tren. El trayecto era de Morges a Ginebra (30'') y de Ginebra a Lyon (3 horas haciendo varias paradas en cuatro estaciones) Preparo una maleta como si me fuera a ir a la guerra: dos mudas de ropa, ropa de marcha otras dos (por si el conjunto al final no me convence) maquillaje, zapatos, galletas de chocolate, colonial, pendientes, pulseras.... de todo un poco. Me siento como la señorita Pepis con su maletín. Me cercioro unas ochocientas veces que los billetes de tren están dentro y a las 21:00 horas "al sobre" que mi amigo el despertador está sonando a las 5:00 am.

5:00 am, primer pensamiento: "Ya iré a Lyon otra vez, yo me quedo durmiendo..." Segundo pensamiento: "¡Levanta el culo gordo que te vas a Francia a salir de marcha!" Pego un bote legendario, me visto, hago la cama y salgo como un pequeño ratón andando de puntillas para hacerme un desayuno. Una vez todo listo, salgo de la casa sintiéndome el ser más horrible del mundo porque en mitad del silencio el más mínimo ruido resulta igual de atronador que un blitz.

Al fin fuera.... el fresco de la mañana, que no da señales de aparecer de momento me saluda y me despeja. Me subo hasta arriba el cuello de la chaqueta y hago un recorrido un poco más largo hasta la estación, aunque más luminoso. Ya se empiezan a ver las primeras luces en las casas, gente absurdamente madrugadora. Llego a la estación y me siento. Me arrebujo en mi cazadora y escondo las manos en los bolsillos y la nariz dentro del cuello de la misma. Hace fresco, pero es agradable, simplemente lo hago para no comenzar a tiritar al estar a pie quieto. Poco a poco la estación se va llenando de algunos soldados. Ninguno merece la pena y, es demasiado temprano como para que mi Mode Obrero se ponga On al ver algún tío guapo. Llega el tren, puntuales con exactitud suiza a las 6:32 am. Nos ponemos en marcha y doy algunas cabezadas, pero no me permito dormirme se me vaya a pasar la estación de Ginebra y encima pierda el tren hacia Lyon. Al fin llegamos... la ciudad es preciosa, al menos lo poco que vi desde la estación. En ninguno de los paneles aparece información relativa a los trenes que parten hacia Francia por lo que, ya después de casi dos meses no me da ni miedo ni vergüenza lanzarme al agua y hablar en francés. Me acerco al primer mostrador de información y hago la pregunta perfectamente y me entero igual de bien... ^^ momentos en los que una se siente un poquito más orgullosa de sí misma. Para coger el tren a Lyon tengo que salir de la estación, caminar un poco à côte de ella y volver a entrar por otra puerta que me lleva a los andenes internacionales. Entro paso la aduana, es un pasillo estrecho que se ensancha un poco y donde te esperan varios policías de la estación. No tienes que pasar la maleta por ningún escáner ni nada, pero si hay dos perros. Te miran, te dan los buenos días y sales al exterior a los andenes. El tren ya estaba allí por lo que en lugar de esperar fuera, entro y me siento en el primer sitio que encuentro, este viaje no está numerado. Enfrente tengo a un hombre, es agradable, hablamos un poco pero en cuanto el tren se pone en marcha pienso: "tres horas por delante, sin lectura, sin comida.... A dormir se ha dicho" Me desperté en varias ocasiones, coincidiendo con las detenciones del tren a las otras estaciones. Pero no fue hasta diez minutos antes de llegar a Lyon que me espabilé verdaderamente. No sabría explicar en qué exactamente se notaba, pero era evidente que ya no estaba en Suiza. Quizá los tejados de los edificios menos bajos, no sé... El caso es que la sensación de seguridad, de hogar... que me invadió fue una de las cosas más placenteras de este fin de semana. Nadie me va a mirar raro por saber que soy española, o al ver mi carnet de conducir con la bandera de la UE me miran despectivamente. Aquí, en Francia, soy una "extranjera" sí, pero soy una ciudadana europea de pleno derecho.

Salgo de la estación y llamo a mi amiga... se produce el ansiad encuentro con momentazo de abrazo al más puro estilo "reencuentro sorpresa-sorpresa" Mi fijo que varias personas sonríen al vernos... ¡qué cuki todo! Y es entonces cuando vamos caminando por Lyon y empiezo a verla poco a poco que va surgiendo esa reacción química que parte del hipotálamo y provoca el tan maravilloso sentimiento del enamoramiento. Sí, es posible enamorarse de una ciudad porque yo lo he hecho. Es tan luminosa, tan grande, tan preciosa, delicada, limpia... que... no sabría decir qué es lo que más me gustó. Es moderna y antigua a la vez, bulliciosa y tranquila, interracial, cosmopolita, clásica... muy decimonónica. Con enorme avenidas guardadas por árboles a lado y lado y coronadas con monumentos majestuosos. Todo esto me fue pareciendo en el trayecto a casa, en el que por cierto nos... "despistamos" un poco. Pero al final llegamos sanas y salvas.

El piso y las vistas son nada más que.... MOTHER OF GOD. Desde el salón ves todo el casco antiguo de Lyon, el río Ródano o Rhône en francés, los puentes que lo cruzan cargados de viandantes, las edificaciones apiñadas pero a la vez ordenados, el techo de la ópera y la gran catedral coronando el monte y presidiendo toda la ciudad. ¡Ah! y una reproducción de la Torre Eifel que es una antena de televisión y cuya altura más la del monte es la longitud de la torre que descansa en París. Al menos eso me contó Irene.

Después de un desayuno al más puro estilo mediterráneo: tostadas, café y zumo... emprendemos la marcha. La verdad, es que me sentí como si caminase por Málaga, por la Alameda Principal o entrando en Larios, caminase por las calles con sus tiendas en pleno centro... Es tan parecida en muchas cosas que a veces me sorprendía. Paseamos, vimos tiendas de ropa, zapatos, librerías, frikadas, panaderías, cómics, enseres del hogar... yo me quedé con el lugar de una librería para comprar libros en español y volver a ver al tremendísimo del dependiente. ¿Qué? Una también tiene ojos en la cara. Después compramos el croissant más delicioso que jamás haya probado en los días de mi vida. Pensé que eso sería un topicazo, pero el tópico me ha dado en toda la boca, nunca mejor dicho. Ligeramente crujiente por fuera, pero tierno, muy tierno, suave y un toque a mantequilla que... Comprar muchos, muchísimos croissants en esa panadería es algo que haré cuando regrese dentro de dos semanas. También compramos "la barra de pan" Eso era un manjar que llegó a medias a casa y aún abierta y comenzada, a la mañana siguiente estaba exactamente igual de esponjosa. Ese debe de ser el pan que comen en el cielo porque nada más que de recordarlo se me hace la boca agua. Y por último unas galletitas muy deliciosas con algo parecido a Lacasitos encima. Tras una larga charla al borde del río y siendo casi "arrasadas" por una ola levantada por uno de los barquitos turistícos que pasan por él, regresamos a casa. Nos sentamos frente a la ventana del salón con las espléndidas vistas, cerveza y Pringles en mano y nos tiramos cuatro horas hablando sin parar de mil cosas. Cuando queremos darnos cuenta son ya casi las ocho. Cena, ducha, arreglarse y a la calle.

En contra de lo que muchos pensábamos: ¡no! España no es el único país con juerga nocturna. Hay terrazas como las de España a rebosar de gente cenando, bebiendo y compartiendo el rato con viejos o nuevos amigos. Nosotras nos damos un paseito hasta un pub al más puro estilo irlandés que vimos por la mañana y nos tomamos una pinta de cerveza. Un deliciosa pinta, una maravillosa, exquesita y celestial pinta... Es que desde que vine de Málaga no me había tomado una pinta de buena cerveza, la que pedimos era australiana, pero ahora no recuerdo el nombre. Después, entre risas y tras ser buitreadas por un inglés viejo y alcoholizado, regresamos a la plaza de la ópera y.... ¡Venga! ¿Por qué no? Otra cerveza. Allí, fui acosada visualmente por un hombre, por no llamarlo cerdo deprabado que estaba literalmente babeando por mis pechos... Está visto que, salidos hay en todas partes. Y una vez bebidas las cervezas, puestas en marcha... ¿A dónde vamos? Ninguna de las dos estábamos dispuestas a regresar a casa a las doce de la noche después de estar vestidas para matar. Entonces, apareció un ángel. Un ángel de pelo rubio, todo vestido de blanco. Se acercó por detrás mía, llamó mi atención y empezó a decir algo en francés. Después de llevar tooooooooodo el santo día hablando a full en español, me salta el chip. ¿Qué? Mother of god... ¡Rápido Delia! Dépêche-toi! Delia... coloca el mode: francés-francés ya.
Cuando mis neuronas se reasientan... descubrimos que lo que quiere saber es cómo se dice sóbrio en francés... sinceramente si mis neuronas hubieran funcionado mejor en francés hubiera caído en la cuenta pues es una palabra muy, muy parecida al español, pero en ese momento, ni papa. Le digo que ni idea y sinceramente no recuerdo cómo le dije que si hablaba otro idioma y me dice: inglés... en ese momento sonaron un coro de ángeles con trompetas, arpas y cualquier otro instrumento que suene celestial en mi mente. Y le dije: al fin una lengua conocida, ¡qué alegría! Tras intercambiar bromas, hablar en inglés y las respectivas presentaciones. Somos oficialmente conocidos, tenemos nuestros correspondientes "facebooks", nuevos nombres en francés, a partir de ahora llamarme Juliette y planazo para la noche. Por cierto, venía acompañado de otras dos muchachas: una australiana y una sueca.

Lo que pasó a continuación es que dimos tres vueltas sucesivas a las correspondientes manzanas que hay al rededor de la plaza para termina casi en el mismo punto que, era donde estaba la discoteca. Con los pies diciéndonos que nos detuviésemos en cualquier sitio, llegamos a la puerta. Soy colocada como parapeto femenino (como siempre hacen todos... ventajas de estar bien... formada) ante las excusa de que yo tengo boobs. Cosas de ser mujer. Nos piden los carnets, entramos y tenemos que dejar obligatoriamente los bolsos en el guardaropa. Tras eso entramos y.... baile, baile, baile, baile y más risas. Hasta nos sorprendieron con el último hit del verano, la Macarena.

Hasta las cuatro estuvimos con ellos, pero ya cansadas y que ellos iban a otro local que había que pagar... era mejor regresar. Ya de vuelta tuve que quitarme las botas y cruzas el puente desde la ópera descalza. Sorprendentemente mis medias ni se rompieron ni se mancharon. ¡Qué limpios son estos franceses! En eso el suelo de Lyon no es como el malagueño, que más de una vez he hecho un trayecto descalza y no veas cómo acabaron las medias.

Nous arrivons a la maison... nos quitamos la ropa, pipi, pijama, los dientes y.... ZZZZZzzzzZZZZZzzz

A la mañana siguiente: desayuno, más charla, por si nos quedaba algo que contar, nos arreglamos, preparamos la comida, tuppers y a la calle. Comimos al lado del río. Ya de regreso a la casa, descubrimos otros sitios hermosos de la ciudad: un puesto dominical de libros de segunda mano, un edificio cuya fachada es como una estantería gigante, otro con panteras caminando sobre los alféizares... un parque de juegos para los niños chulísimo, barcos-restaurante y.... por desgracia la hora de irme se acerca. Cogemos el bus y nos damos una vuelta por el centro comercial que hay al lado de la estación: Part Dieu se llama también. Tiendas, tiendas... ¡ups! un Newyorker... y otras conocidas y.... el omnipresente McDonald's, pero en Lyon tiene los mismo precios que en España no como en Suiza, que por diez francos más comes un menú en cualquier bar-restaurante. Entramos y... McCafé. Lo sorprendente es que te ponen mil millones de tipos diferentes de café: con caramelo, cacao, frutas, leche así o asá.... dulces de mil tipos o más y... todo hay que decirlo un dependiente que estaba la mar de bien. Era la versión morena y algo más atlética del empollón de la película de los 90 Star Gate* Tras deleitarnos con un McCafé frappé y no sé qué pidió Irene nos vamos. Llego a la estación, sin información del andén del que parte el tren... punto de información, la cola no avanza. Panel de información: nada.... Punto de información diferente... tampoco se mueve y... ocho minutos antes ponen el andén. Nos metemos en el ascensor que nos lleva arriba y, indicando lo contrario no nos lleva a los andenes... ¡Mecagontoloquesemenea! Ya había entrado hacía rato en el modus Kratos on* nerviosa porque se me fuera a escapar el tren y entonces sí que la tendría buena: atrapada en Francia sin llegar a tiempo al trabajo. En el fondo tampoco hubiera sido tan malo.

Despedida en el andén: besos, abrazos, "te echare de menos", "volveré pronto", "a ver cuando voy yo".... y Kinder Bueno en la maleta más dos libros de Juego de Tronos en español. Me siento pletórica, exultante... Viaje en TGV me siento una divinity absoluta y arribo a Ginebra. De nuevo en "casa" aunque no la siento como tal y más tal la excelente experiencia en Francia.

Llego a casa en Morges. Saco el pijama, vaso de leche calentita, dientes y.... a la cama.

À bientôt


* Os metéis en la wikipedia y buscáis quien es... que con tanta anotación a pie de página os mal acostumbro a que la información os caiga llovida como el maná.
*Ya lo puse en otra entrada, pero... personaje del videojuego God of War I,II y III

viernes, 16 de septiembre de 2011

Quien diga que ser au pair es fácil... ¡LE MUERDO LA YUGULAR! 15/09/2011

Cuando nada parecía que pudiese empañar un día perfecto con los niños, de paz tranquilidad y juegos... va el destino y me mete un ¡Zas! en toda la boca. A una hora de la llegada de la madre de los niños del trabajo llega un compañero de clase de la mayor, con quien hacen todos muy buenas migas. Yo lo definiría como el "muñeco fetiche" pues llegando este petit garçon a la casa, no hay más Dios, ni más Santa María que él. Es decir, pierden el norte y con ello, las normas.

Estaban jugando al típico juego de batallitas: yo te empujo, me empujas, te agarro, te tiro y... como todos sabemos esos juegos entre infantes nunca terminan bien. Viendo que la cosa estaba pasando de castaño oscuro y tras decirles mil quinientas setenta y ocho veces: STOP!! ante el caso omiso me levanto voy hacia ellos y les digo que se acabó el juego. Como a la mayor no le pareció muy acertado me dijo no he intento apartarme de un empujón, siguiendo la misma dinámica del juego. Para impedirlo le cogí las manos y eso fue igual a soltar la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki. Eso no era una niña, era un gremlim mojado. Gritando como la niña del exorcista que tenía que retirar la cara porque hacía literalmente daño en los oídos, pateando, llorando y.... que remedio cogida en volandas. Si esto no era suficiente, el peque se pone a defender a la hermana y opción más óptima según la altura: patadas en las espinillas ¬¬ Momento: siento la ira de los dioses corriendo por mis venas y creo que voy a dejar a Kratos (el personaje de God of War I, II y III) a la altura de un niño de parvularios. Imágenes de cabezas rodando, de bombas explotando... a resumidas cuentas de batallas acuden raudas a mi mente, pero... cuento hasta tres, soplo y..... consigo llegar hasta la mesa del jardín donde los siento. Tras repetidos insultos: ¡Eres la más horrible! ¡Eres débil! ¡Te odio! ¡Esta es mi casa! ¡Tú no me mandas! Mando al "muñeco fetiche" a su casa y emprendo el ascenso con las dos bestias. En ese momento, no sé si bendito o no llega la madre... Pone paz. Y después una vez todos arriba llega el momento charla Super Nanny de la semana. Razonando con ellos, cosa imposible... A resumidas cuentas, terminaron saliéndose con la suya y yo.... temerosa del próximo encuentro Gremlims VS. Pobre au pair.

A resumidas cuentas... una tras una experiencia como esta aprende dos cosas: se acabó la au pair mega cuki de la muerte. Si quieren premios que se los ganen y juegos que se los ganen, si no... castigos. Porque no se puede luchar contra un problema de base educacional cuando tú no eres sus padres y tras que me digan que eso es "normal" veo que no hay nada que hacer. Compadezco a las pobres au pairs que vengan detrás de mí, porque si a mi predecesora le tocó bregar con las investigaciones infantiles más escatológicas, a mí me toca bregar con: ¡Ups! Insultos nuevos... tengo más fuerza, puedo pegarle... total mis padres no me castigan. Pero bueno, es una brizna en un montón de días tranquilos. Pero quema, además en compensación (me hacían falta igualmente) hoy he comprado unas botas calentitas, calentitas para el invierno y cuando llegue el frío... Bénditas y maravillosas endorfinas de las compras.

À tout à l'heure

jueves, 15 de septiembre de 2011

Viaje exprés e inesperado con consecuencias... aún más inesperadas 11/09/2011

Cuando pensaba que mi fin de semana sería absolutamente la monotonía, recibo una llamada. Estaba levantada a penas hacía unos minutos antes y con las tostadas recién salidas... Ummmm, cuscurritas y calentitas... ideales para que se derrita bien la mantequilla. Entonces suena la típica melodía de las que traen predeterminadas todos los móviles y... es el mío. ¿Quién me llama? Evidentemente, sólo tengo... bueno, tenía, dos personas que me llamasen a ese números, ahora tengo una más. Lo cojo, es mi amiga. Me pregunta si voy a ir a lo del salto en bicicleta al lago (su novio y unos amigos construyeron una rampa para coger carrera con las bicis, saltar y caer al agua con ellas) como ella trabajaba el día de antes ya había asumido que no iría... pero tras diez intensos minutos de conversación, dimes y diretes, acepto ir. Cojo el tren hasta Yverdon-les-Bains y allí me recoge ella junto con un amigo suyo que venía de Fribourg. En cincuenta minutos: desayuno (¡mierda! las tostadas frías), preparo las cosas necesarias* me ducho, miro el horario del tren, precio y salgo volando.
Cuando llego a la estación la máquina en la que comencé a hacer la operación de compra del ticket decide no sólo ponerlo más difícil porque está orientada al sol, sino que decide que el francés no lo entiendo bien y que pruebe con el alemán. Mi cara: O_o Me pongo nerviosa el tren va a llegar en cinco minutos como mucho. Llamo a mi amiga: ¿¡Dónde hay otra pu... máquina de tickets!? y bla, bla, bla.... Compro el tickect y vuelo al andén. Llega el tren y en ruta.

Cuando llego a Yverdon-les-Bains no sólo tengo que sufrir el intento sin éxito de uno de los muchos frikis (parecido a los perro-flautas*) que deambulan por las estaciones para que le de dinero. Lo intenta en francés, hago que no entiendo, lo reintenta en inglés... hago que no entiendo y se va. Si no que, también, sufro el acoso y persecución de una araña que habitaba dentro de una máquina expendedora de chocolate. Estaba pegada a mi Kinder bueno y no quería, por lo visto separarse de él. Tras el típico y bochornoso espectáculo (habitual en las féminas cuando nos sentimos atacadas por un pequeños insecto) de grititos y aspavientos, el animalito decidió buscarse otro hogar en la reja de una alcantarilla.

Espero, espero, espero.... llegan. Voy al coche y nos ponemos en camino, pero qué aventura nos deparaba el destino... Un piloto del coche se enciende en rojo, comienza a pitar algo, tenemos que detenernos y al parar el motor escuchamos como el agua refrigerante del vehículo literalmente hierve. El pestazo al abrir el capo era poco... Tras llamadas, intentos, echarle más aceite... el coche decididamente no se mueve. Tuvo que venir una grúa a recogernos tras tres horas liados con el coche. Esto eran las tres de la tarde aproximadamente... si comer, sin beber.... El amigo de mi amiga, e de Fribourg decide regresar a su casa... de hecho no podía hacer otra cosa porque en la grúa hay sitio como mucho para dos personas sin contar al conductor. Tras varias llamadas tiene que regresar en tren y mi amiga y yo nos ponemos rumbo a La chaux-de-Fonds en la grúa. Gran viaje. Yverdon-les-Bains - La Chaux-de-Fonds en coche: una hora de camino.... las cuatro, comienzo a "autodigerirme" Llegamos al taller y esperamos a que llegué otro amigo para recogernos. Primera persona simpática que saluda y habla conmigo, desde que llegué, será por eso de que ambos hablamos español. Una vez llega y tras explicarle lo sucedido vamos al lago.

Allí mucha gente, saltando en bicis y pegándose bombazos de horda en el agua. Y... no hay fuego para hacer la barbacoa y comer. Me arrepiento de no haber parado a comer en un McDonald's. Mi nuevo amigo y yo, vamos a coger madera (estamos rodeados de bosque) para hacer la barbacoa... tras buscar ramitas secas y demás, hacemos un buen montón. Barbacoa y..... Tenía tanta hambre, taaaaaaaaaanta hambre que me comí una barra entera de pan con longanizas, salchichas y ese tipo de carnes. Y estaba tan sendienta, taaaaaaaaaan sendienta que me inflé de un agua que venden aquí en Suiza con más bicarbonato del que suele incluir el agua normal: si el agua con gas está mala, ésta ya ni te cuento.

Llega la hora de partir, nos ponemos en camino: todos teníamos prisa, mi amiga porque iba a trabajar y el otro muchacho y yo porque teníamos que coger unos trenes. Pues, ¿qué sucede? ¿que nos encontramos el camino libre, sin problemas? Nooooo, unas vacas, que están en su habitad, decidieron detenerse frente al coche y vacilar unos minutillos. Al poco conseguimos que se aparten, algo asustadas ellas por el coche y nosotros porque le dieran una coz al coche y lo fastidiaran bien fastidiado. Ya que nos detenemos por culpa de unas vacas, ya podía haber aparecido la vaca de Milka, ¡la jodía! Sigue sin aparecer.

Ya en la estación entro en el cuarto de baño, me hago un tercer y último cambio de ropa porque tenía frío y entro a hacer pis: un franco la meada... o lo que encarte. El aseo es más similar a los que tendría que tener la nave Enterprise que un wc público normal y corriente. Cerra hérmeticamente con imanes utra fuertes que si no le das a un botón que pone "abrir" o "cerrar" (todo el francés obviamente) ni se abren ni se cierran las puertas. Compro chocolate, una tableta de Milka, pues ya que no veo a la vaca lila que debe de estar con Wally porque no hay un dios que la halle, al menos la tengo en el envoltorio. En ruta a casa... En esta ocasión el tren no estaba lleno de soldados....Bueno, no como la otra vez. Así que me alegro un poquito la vista, feliz como una perdiz y aquí se acaba esta pequeña aventura.

À tout á l'heure

*1 Diréis que para un sólo día.... ¿qué digo? ¡horas! cuántas cosas son necesarias. Pues yendo al lago: toalla, chanclas, bikini. No estando en España y siendo septiembre: ¡vale! Hace sol, pero después es más que probable que no me agrade mucho, por no decir fastidie, ir en tirantas y sandalias... O sea, tienes que coger, unos zapatos cerradas, una chaqueta o sudadera y una camiseta de manga media o larga y, bueno... ¿por qué no? El paraguas.

*2Perro-flautas: Okupas con rastas (si es que no es el cadáver disecado de un gato o una rata en la cabeza) que se hacen llamar hippies, liberales y desde la sentada en Sol, indignados.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Premio GRACIAS POR SEGUIRME


Para mí ha sido toda una sorpresa recibir este premio. Me lo ha otorgado mi mami querida desde su blog "Un soplo de brisa fresca: La escritura" El link para los que no lo sepáis es escritoralauralozano.blogspot.com si os gusta la buena literatura ahí la tenéis y dentro de poco va a publicar en papel por lo que espero que TODOS vayáis a comprar libros como rosquillas o tendré que romperos las piernas o mandaros a mi legión de soldados suizos a que os las partan ellos.

Nuevamente muchas gracias a mi madre, que me tiene siempre muy, muy presente.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Fin de semana en La Chaux-de-Fonds 2-4/09/2011

Bueno, bueno... ha sido un fin de semana completo. La verdad que esta última semana se me ha hecho larga, porque los dos pequeños han estado malitos y por consiguiente, ya se sabe cómo se ponen los niños pequeños cuando están malos: pejigueras, pejigueras, pejigueras. Tras una semana de llantinas sin sentido (en la mente de un niño seguro que sí lo tiene) necesitaba un respiro y... el viernes huyendo en tren a La Chaux-de-Fonds con mi amiga y su novio. En esta ocasión, a parte de prepararlo todo con antelación, no me eché una cabezadita a esperar que llegará la hora. Estaba tan alerta que a penas si cené dos trozos de pizza. Cojo mis cosas: bolso, "mini maleta" para el finde y con 20 minutos de antelación me voy a la estación. Repaso mentalmente todas las cosas y..... ¡Mieda! Me iba sin dinero. De vuelta a la carrera, cuesta arriba, escaleras arriba, entro en la casa, cojo "l'argent" y vuelo para abajo. A paso ligero llego a la estación un par de minutos antes de la llegada prevista del tren, pero éste llega pronto y ahí lo tengo frente a mí, me subo, me siento tranquila y.... en marcha. El tema de las "correspondances" no los vuelvo a explicar porque después de la gran primera experiencia en la que perdí mi "virginidad" con los trenes suizos (que fuerte suena, pero es pura retórica) creo que ya me planto en la estepa rusa cogiendo trenes y no me pierdo. Pero tampoco lo diré muy alto, vaya a ser que monsieur Karma decida cobrarse alguna mala acción de mi vida pasada como perro de circo.

LLego a la ciudad y allí está mi amiga y la otra muchacha que conocí la vez anterior cuando fuimos al río, esperándome. Vamos a casa de la segunda y allí me encuentro con un montón de gente haciendo lo que en España se llama: botellón. Como no había comido y estaba algo cortada no bebí nada. Sinceramente no me apetecía ni una cervecilla. Hablo con mi amiga, guardo silencio absoluto cuando hablar francés a la velocidad del rayo (es como una conjunción de sonidos guturales y algunas palabras conocidas en medio) y opto por la siempre educada y cortés postura de: asiente y sonríe. ¿Qué otra cosa podía hacer? Pues resulta que ese fin de semana era la feria de La Chaux-de-Fonds. ¡Anda! Si los suizos también se divierten. Pues sí. No están tan muertos en términos de fiestas y salidas como otros países nórdicos en los que estar a las 21:00 despierto es trasnochar.

Evidentemente la feria no es como las de España. No hay casetas como nosotros las tenemos, son más bien carpas o puestos grandes en los que ponen las típicas barras y unas cuantas mesas. Algo que me llamó la atención fue ver puestos de zapatos en la feria y... ¡8 fr una salchicha! en algunos sitios. Ya se pueden guardar la salchicha en un lugar hondo y peludo que empieza por la letrita cul.... Paseamos feria arriba, feria abajo... Pero como al día siguiente el novio de mi amiga trabajaba nos recogimos a la prudente hora de las 2:00 am (él entra a trabajar a las 7:00 am) así que después de cenar en McDonalds nos fuimos a casita. La mañana siguiente tranquila: desayuno, marujeo con mi amiga cotorreando, almuerzo, siesta, visita al centro comercial y vamos a comprar no sé qué cosas antes de soltar a mi amiga en el trabajo. Allí nos encontramos a un muchacho que también trabaja con ella y resultó ser el hermano del que está casado. Parece que Suiza es un pañuelo y después de ver como en los tres días de estancia en La Chaux-de-Fonds el novio de mi amiga se detuvo a saludar a medio millón de personas o, es un relaciones públicas camuflado o Suiza es un pañuelo.

Después de soltar a mi amiga el novio y yo descansamos en la casa... yo me sumergí en Internet y él en las sábanas con una segunda siesta. Sí, sí... los jóvenes parecemos bellos durmientes, pero... es que se está tan bien entre las sábanas cálidas de la camita, mulliditos y... (bostezo) Bueno sigo contando que si no, me duermo. Vamos a recoger a mi amiga tras arreglarnos y cenamos en el McDonalds y de vuelta a la feria. Allí nos encontramos al matrimonio por casualidad (es la primera vez en Suiza que soy yo quien saluda a alguien antes que los demás, estos momentos me hacen sentir...


Ella y yo, vamos corriendo a hacer pis. No pongáis caras raras, porque en feria todos hemos ido a hacer pis a alguna esquina oscura, detrás de un coche... porque o eso, o te lo haces encima. Tenemos una breve conversación a la vuelta sobre como llevo el francés y de vuelta a los paseos. Tomamos cervezas y... aquí viene el primer gran momento de la semana. Nos sentamos en un puesto Tailandés que sirve comida y bebidas y... "Pero, ¿eso qué es?" Una gran tele de plasma con un karaoke. Al principio la cosa empezó con bromas del casado a los viandantes pidiéndoles que se detuviesen y tomasen una cerveza tailandesa... Después pasó a: cantar por cantar y después a: un auténtico pique por puntuar en las canciones que poníamos. Reconozco que tarde un poco en animarme a cantar, pero... ¡y lo divertido que es grabar a los demás haciendo el lila! en teoría cantan "In the end" de Linkin Park, pero más bien parece el fin del mundo y, para muestra un botón:


video

Así que cantamos, reímos, casi nos quedamos afónicos, la gente alucinaba al vernos, yo me quedé casi afónica y tras eso nos fuimos a dormir a la sensata hora de las 5:00 am, aunque hasta las 6 yo no aterricé en mi cama.

El siguiente día fue más tranquilo hasta la tarde, que mi amiga se compró un monopolí y... la muy zorra nos iba ganando, aunque yo conseguí hacer que hipotecara tres de sus propiedades muhajajajajajajjajaja (otro momento Feel like a sir)

Pero sin duda el gran momento, el grandiosisimo momento del fin de semana fue cuando me subo en el tren ya de regreso a Morges y... ¿Qué ven mis ojos? ¿Esto qué es? MOTHER OF GOD ¡CUÁNTO TÍO BUENO EN UNIFORME MILITAR! No sé qué cara correspondería a este momento, pero no pude reprimir una sonrisa de oreja a oreja cuando entre elegir un vagón con gente y otro cargado de militares y me meto en éste. Momento: Delia camina como quien no quiere la cosa, como si fuese por una alfombra roja, miro con apariencia de desinteresada a un lado, a otro, al fondo y... et voilà... Veo a bombón suizo que está para mojar pan y repetir. Debe ser la erótica de la guerra y como yo soy muy guerrera, pues veo un uniforme y me vuelvo loca (siempre manteniendo las formas) A un lado del pasillo cuatro soldados conmigo otros dos y.... sólo me quedó disfrutar del momento hasta llegar a Yverdon-les-Bains donde se bajaron la gran mayoría. Pero, ¿y el valor y la subida de ego que tiene el momento en el que uno, otro, otro y otro tras otro se giran para mirarme? Chicas, si alguna estáis bajas de autoestima, veniros a suiza y montaros en un tren plagado de soldados jóvenes y uniformados (nada de trajes de camuflaje)

Otro momento estelar con soldados fue el lunes. Iba paseando con los dos peque y... ¿qué ven mis ojos? "Niño frena que vas muy rápido y hay que disfrutar del paseo y de las vistas" Qué requete monos. También los hay monos, es decir, como cara de monos, pero la mayoría.... no sé qué comen en el ejército pero están...

À tout à l'heure

jueves, 1 de septiembre de 2011

Un miércoles cualquiera... tranquilo y: sueldo y visita al école club 31/08/2011





El miércoles es mi día de descanso y.... lo aprovecho para descansar. Después de desayunar, los padres prepararon a los niños y los llevaron a la guardería. Sola en casa, como el de la peli. Me meto en el baño y me doy una ducha mega hiper relajante... ¡Qué placer! ¡Qué gusto! ¡Qué infravaloradas las duchas de agua tibia! Salgo, me peino con mis planchas... es como estar en casa. Me pongo cómoda y pasé la mañana hablando con amigos, mi prima y leyendo. La hora de comer: asado con patatas y mini zanahorias. Hasta aquí todo corriente y moliente. Les pregunto a los padres que si quieren un café y hago tres cafés... entonces, aparecen con (tambores....) mi primer sueldo. Bueno, medio sueldo en realidad porque tan sólo han pasado dos semanas desde que llegué. También ha habido pequeños recortes, por el adelanto que me hizo para ir tirando y mis papeles: seguridad social, permiso de trabajo, seguro sanitario... En fin, un pico. Pero eso ya lo sabía yo.

A parte del dinerín, dinerín, había llegado para mí una notificación de la policía de extranjeros. Suena muy erótico, ¿verdad? Te imaginas a un agente rubio de dos metros diciéndote: "los papeles" mientras te guiña un ojo, pero no. Era para recoger mi permiso de trabajo, el cual me habilita quedarme en Suiza por más de tres meses, que es el tiempo tope estipulado para estar sin trabajo, tiempo de vacaciones. Me arreglo, me pongo divina de la muerte y a la rue. Voy por la principal con todo lleno de tiendas y cafeterías.... ¡OJO! ¿Qué es eso? Dos soldaditos tomando café.... Mother of God y están cachas.... sonrisilla malévola y: caminando como una top por la calle... sinrisita y sigues para adelante... Coqueteo sutil... jajajajajajajajajajaja Es una tontería pero, bueno, a todas nos gusta que nos miren. Entro en el edificio que está al lado del de la policía y: momento Mother of God II. ¿Eso que veo es un policía o es el futuro padre de mis hijos? El uniforme es azul oscuro y negro, con botas altas...... Lo siento, lo miré en plan O_o no me lo esperaba. Me quedé como una lela mirando y claro, sonrió y dijo: Bonjour madame!! Eso me sacó de mis mundos de yupi con la casi de Heidi en los Alpes, mi fornido policía talando leña descamisado..... (suena como cuando detienes un disco de vinilo súbitamente, en mi mente) ¿Madame? ¿Por qué puñetas todo el mundo me llama madame? ¿A caso tengo cara de casada? Jolines, ¡mira! no llevo anillos en ninguna de las dos manos. El caso que le saludo y entro. Recojo el documento y.... ¡Ya no soy una "indocumentada"!

Prochain arrêt: Coop* Voy a comprar unas cosillas que me hacen falta y tanto en el camino de ida como en el de salida me pasa que: al ir, me cruzo con viandantes como yo. De frente a mí viene un hombre, de unos 40 años. Me mira... me sigue mirando, sonrisilla cortés y "Bonjour" Jejejeje En Suiza también se paran a saludar por ser bonita. No es ser vanidosa vale, pero iba de dulce, super combinada, bien peinada, el maquillaje perfecto... y, para que engañarnos, las he visto monas, guapitas, pero una mujer de decir "GUAPA" ni una, ni una. Y, los obreros son casi como en todos sitios. Miran a las mujeres, pero... sólo parar y guardan silencio. Nada de silbidos ni palabras soeces. Una maravilla para el ego.

Y con mis compras hechas (entre ellas un diario chulísimo) y sin un franco en el bolsillo, al menos no los suficientes como para detenerme a tomar un café en la cafetería de los soldados, decido dar un paseo hasta el parque al borde del lago y sentarme bajo el mismo árbol donde me terminé de leer mi único libro en español. Aquel para mí es un sitio especial: el lago de aguas que tornan entre el azul cobalto y el azul invierno, la brisa, el agradable picorcillo del sol sobre la piel, las risas de los niños, la fresca humedad del césped bajo mí, su tacto en mis pies, la corteza áspera y el tronco firme del árbol, los patos que aterrizan súbitamente frente a mí o los cuervos... Es una estampa casi poética. Abrí mi diario y escribí. Sintiéndolo mucho lectores, en él escribo cosas más personales, algo a lo que sólo las generaciones venideras tras mi muerte podrán tener acceso.

Después de más de una larga hora escribiendo y disfrutando del lugar, me calzo mis sandalias y de vuelta a la casa. La madre y los niños pasaron toda la tarde jugando en el jardín de la casa y allí mismo los encontré. Al cabo de una hora íbamos a coger el tren dirección Nyon para mostrarme donde está el École Club Migros que es donde voy a dar las clases de francés. Está como a un cuarto de hora en tren. Hicimos varias paradas y una de ellas muy interesante: Allman, el apeadero de Ikea. Estos suizos... Ikea con apeadero de tren. Nos comemos nuestros sandwiches y llegamos, vimos el lugar, bonito: es la planta baja de un edificio y la pared exterior de las clases es una ventana, le da un toque como de burbuja, y hace que entre mucha luz, aunque a las 20:00 que yo tengo la clase, en invierno poca luz va a entrarme. Regresamos y cada cual a su lugar.

Este fin de semana voy a pasarlo con mi amiga en La Chaux-de-Fond, en dos días me dará tiempo a hacer más cosas que después contar.

À tout à l'heure


*Coop y Migros son como Carrefour, Mercadona, pero versión Suiza.

martes, 30 de agosto de 2011

Épilation et bus Jour 30/08/2011


Hoy... día aburrido. He pasado la mayor parte de la jornada "alone in the dark" en la casa. Los niños menores, después del desayuno los llevó el padre a la casa de la "mamma de jour"* Es sorprendente lo extendido que está aquí el uso de las au pairs, nannies... Cosa que en España.... Yo todavía no he conocido a una familia española con au pair. Si familias de intercambio. A resumidas cuentas lo único que he tenido que hacer es: preparar el almuerzo, que hoy me dieron carta blanca. Decidí hacer una tortilla de patatas: las pelé en lascas finas, la cebolla y dejé que si hicieran poquito a poco con la cebolla. Eso estaba.... Bueno no, requete bueno. El caso que por falta de huevos y que, he de admitirlo, con la tortilla de patatas aún no le he cogido al truco de la temperatura de la placa (las demás tortillas me salen a las mil maravillas), la cosa no cuajó como tenía que cuajar. Solución: en lugar de dejarla que parezca como un vomitajo, huevos revueltos con patatas. Ñam, ñam, ñam. Era como comerte una tortilla de patatas picada jajajajaja. Recogí a la mayor del cole y, a pesar de haber hecho para que sobre y los demás pudieran probarlo en la cena, la niña se ha comido un plato como para un adulto. O sea, ha sobrado poco, aunque la madre ha logrado probarlo y me ha dicho que estaba muy bueno. Aquí, no sé si se refiera a Suiza o a su casa le llaman (lo escribo como suena porque no sé como se escribe) "Du zoo des oeufs de fond du frigo" o algo así. La verdad que hay muchas cosas que me dicen y que me olvidó. Demasiada información toda a la vez, mi cerebro se satura.

Después lleve a la niña y a una compañera suya al cole, que vive al lado de casa, la nieta de Madame Tu y.... qué hacer durante la après midi.... En vista que la selva negra comenzaba a ganar terreno, dije: Épilation jour. Máquina de cera on y....¡Zas! Yo también me he encogido al escribir el ¡zas! como vosotros al leerlo. Sigo sin entender como esos jodíos pelos, sigue sin caerse por su cuenta. Los tíos se quedan calvos, pero los pelos de los.... no se les caen. ¡Manda huevos la cosa! El caso que después la recogí y, hoy he tenido mi primera experiencia en coger un bus. Poco menos que terrorífica. La verdad que los buses aquí son, complicados. Pagas por zonas. Es decir, si un recorrido tiene un total de diez zonas y tú te bajas en la última, pagas la friolera de 10 fr. O sea, yo no sabía cuánto costaba el bus por lo que cogí todo el dinero que la madre deja para este tipo de gastos y a recoger a la niña y después a la "gare"* Hora de salida de los colegios, bus petado de niños y no tan niños con mochilas, entramos y.... ¡Horror! ¿Cómo puñetas se pregunta en francés "cuánto cuesta esto" o "cuánto cuesta el billete"? Yo sabía que con la Voie 7 los transportes como los buses se me quedan a mitad de precio. Saco la tarjetita, el dinero y le digo como puedo si le pago ahí y se me queda el tío mirando como si le hablase en arameo. ¡Vale! reconozco que no es una forma habitual y tampoco te esperes que una mujer te pregunta eso. Pero cuando le dices que "Mon Français c'est trop petit" Es una manera de pedirle que te preste un poco de atención porque te cuesta. Pues nada, el tío ni me mira. Y una muchacha de al lado me dice que sí, que se paga ahí. Al final, el buen hombre reacciona y me dice: où? Y yo qué coño sé a dónde puñetas vamos. Le pregunto a mi niña, le dice el nombre del barrio y me dice ¿Cuántos? Y ya me entraron ganas de decirle: Pero no ves pedazo de reno de los alpes que soy la única con problemas de comunicación en francés en este jodío autobus. En su lugar dije: moi. y me salta 3fr y yo...... lol power. Pues para que os hagáis una idea el recorrido es como de 1 km y algo más... ¿Eso son tres malditas zonas en Suiza? A la vuelta, no por falta de dinero si no por la cercanía de la casa, me vine dando un paseo. La foto de arriba es un ticket del bus. La de los barcos y el tren son iguales. Y si coges el tren o el, después te vale durante unas tres horas para montarte en cualquier otro bus gratis.

En fin, mañana es mi dia libre. Me gustaría, espero, deseo, poder ir finalmente a ver el arsenal. Y a las 19 cogeremos la madre y yo el tren para que me muestre donde está la academia donde empezaré las clases de francés. Yo creía que comenzaría mañana, pero no, es la semana que viene.

À tout à l'heure


*La mamma de jour es una mujer que cuida a los niños cuando son pequeños, es como una especie de au pair, pero que vive en el país. Generalmente se encarga de ellos cuando son pequeños o no hay tantos como en el caso de mi familia que son tres y entonces se necesita a una interna. Éstas mammas también pueden coger a más de un niño de diferentes familias. Es como una especie de guardería.

*Gare: Estación.

lunes, 29 de agosto de 2011

Voie 7 29/08/2011


Bueno, acabo de recibir por correo mi tarjeta Voie 7. Ya expliqué en entradas anteriores lo que era, pero para quienes no lo hayáis leído, es un bono de tren que me permite viajar a toda Suiza gratuitamente a partir de las 19:00 pm hasta las 05:00 am. Te lo puedes hacer cuando eres residente en una ciudad suiza o pueblo. Y teniendo en cuenta que el sistemas de trenes funciona mejor que bien, puntualidad propia de un rolex, es un chollazo que te permite planificar tus viajes a la perfección y conocer todo un país. Espero encontrar pronto amiguitos por aquí con los que hacer viajes. Si no, cuando esté un poco más suelta con el francés me lanzaré a la aventura. Total, hoy día con Internet localizas mapas, planos, callejeros, guías para turistas, alojamientos baratos a un sólo click.

La jornada de hoy, nada novedoso, salvo que la bebé está malita. Y que las temperaturas han descendido ¬¬ Aún se puede ir en camiseta, pero a la caída de la tarde, una rebequita de algodón se agradece. Bueno sí que lo ha habido. Fui a recoger a la mayor al cole y conozco a una señora que es abuela de una compañera de clase de mi niña. En fin, es una señora muy afable con la que me puedo soltar un poco hablando y también me ayuda bastante, y nos ofreció ir con ella después del cole a que los niños jugaran un rato en su casa que está una calle más arriba de donde vivo yo. Hemos ido, después de un cambio de pañales urgente y un: "Tengo caca, Delia" del mediano que subió como una exhalación con la tortuga casi asomando jajajajajjaja. ¡Pobre! Después de la escatólogica odiosea en casa, arribamos a nuestro destino. Jugamos con los niños y tal y mientras también hablamos. Madame Tu me insta a que hable y bueno, me ha dicho que desde que me conoció hace unas semanas he avanzado bastante en el idioma que en cuanto vaya a clases mejoraré mucho más y me dice, hablando sobre el trabajo: "Bueno cuando acabes también puedes quedarte aquí trabajando de lo tuyo o encontrar un "copain" Jajajaajajajajajajaja me hace gracia que todo el mundo quiera dejarme en Suiza, lol.

À tout à l'heure

domingo, 28 de agosto de 2011

De visita en casa de los abuelos 27/08/2011





Sábado: planes por mi propia cuenta = CERO. Podría haber ido al museo del arsenal que tiene varias salas y me da, creo, para varios días. El caso es que me dijo Michéle si quería ir con ellos y dije que sí. ¿Qué mejor forma de hacer un poco de "turismo"? Ver otras zonas distintas... après midi nos ponemos en marcha. El pueblo está en el mismo sitio que donde Sansón perdió el chaleco. Bueno, mejor dicho: donde el abuelo de Heidi pegó las tres voces. Nos ponemos, desde Morges, en la región de Fribourg, los pre-alpes (otro sitio: Fribourg, que tengo que visitar) Cuando llegamos, allí la temperatura es considerablemente más baja que en Morges, con lo cual tirito... tirito mucho. Eso debió de hacerle mucha gracia a mi amado constipado.

El pueblecito es el típico de los paisajes de Heidi, sólo que más moderno. Casas rodeadas de jardínes enormes con huertecitos, flores, geranios, rosales y mil otras... a la falda de un bosque cargado de enormes pinos como los de Navidad y plantas de acebo (¿alguien quiere un beso?) Las casas son bastante grandes aquí, no tienen la distribución habitual de España, pero los salones son muy grandes, un lugar donde estar con la familia.

Después de un cafecito calentito para entonar el cuerpo nos ponemos los chubasqueros y nos vamos: los tres niños, la madre, la abuela y yo, en busca de setas, es decir, champiñones de toda la vida de Dios. Pero como no es temporada, lo será en septiembre, no encontramos ninguno. Así que de vuelta.

Me enseñan el giga-jardín y el huertecito con lechugas, tomates y otras verduras, árboles frutales de manzanas, peras y plantas y más plantas de frambuesas negras y rojas. Todo idílico, bucólico.... salvo por las jodías nubes que están casi pegando a ras de suelo. Sientes la presión sobre ti de la altitud a la que estás. Agradecí mucho, regresar a altitudes no tan pre-alpínicas. Mi pobre cabeza comenzó a dar muestras de ello con un hermoso dolor. Pero bueno, ce n'est pas grave, nada que un chutazo de ibuprofeno no pueda arreglar.

Los abuelos de los niños son dos personas encantadoras. En esta ocasión pude comunicarme mejor con ellos que la primera vez que los conocí en junio que era incapaz de decir "rien de rien" La mujer me hizo hasta un té de hierbas bueno para la garganta y me dijo que cosas debía tomar para mejorarla. Y él, me regalo una caja de bombones (la cual he perdido) pero tranquilos, en el cajón de mi cuarto tengo una pequeña reserva de chocolate, snacks de cereales y toneladas y más toneladas de pipas peladas de Mercadona que mi madre me mandó por correo ^^ ¡Ah! y chicles de menta. Así que... si paso hambre es porque quiero. En la caja además de más ropa, zapatos, bolsos y alimentos suficientes como para sobrevivir a una guerra "nucelar" venían mis dos peluches de la infancia: Kio y Mimo. Desde que llegaron, duermo abrazada a ellos toooooodas las noches. Algo que en España no hacía desde hace mucho, mucho tiempo. Me siento bien, será cosa de la nostalgica y, como la jodía de mi perra se metía en la cama conmigo, será que echo de menos un bulto peludo en mi cama*

Las dos últimas noches he estado tosiendo mucho pero siguiendo el consejo de la mía mamma (ya lo sabía pero... ni idea de porque no lo hice) le he pedido a la mami de la casa una cebolla para evitar toser esta noche, a ver si duermo mejor.

El día de hoy, relax tope power y recuperarme de una noche de toses. Podría haber ido al lado, pero en mi estado, que tampoco es tan grave salvo por la tos y esta mañana que estaba un poco desmadejailla por el cansancio, he decidido descansar, restablecerme y vaguear en el cuarto. Por la tarde fui a dar un gran paseo al sol à côte du lac y al llegar a uno de los 500.700 millones de parques me senté al solecito rico con mi libro en español y estuve leyendo en paz, absorta en el rumor del agua, las carcajadas de los niños, los susurros de las conversaciones de las personas y los graznidos de los animales. Se me olvidaba contar que he tenido un copain negro al lado mía curioseando mi libro. Era tan negro, tan negro que era satinado y todo. El caso que cuando me ha dicho algo no lo he entendido, me basta con intentarlo con los humanos como para ponerme a aprender el idioma de los cuervos. Curioseo muy cerca de mí, me miraba, se acercaba, hurgaba en la hierba hasta que, en vista de que no le hacía caso, salió volando. Adjunto fotos de mi copain y de las vistas que tenía debajo de mi árbol, lástima que mi cámara no capte el Mont Blanc que se ve detrás de las montañas que rodean el lago.

Regreso a casa y cena: crepes con espinacas y queso... Caprice de Dieu.

À tout à l'heure

*Para l@s mal pensad@s nada tiene que ver con cuestiones sexuales. Mi perra tiene pelo, ¿vale? Algo normal en los animales y, sí, hago esta aclaración porque probablemente yo sea igual de mal pensada que tod@s vosotr@s :p

Regreso a Morges 24/08/2011


Algo que he aprendido es que unos pocos minutos de despiste pueden resultar una putada o una grata experiencia o lección, llamadlo como gustéis.

Comienzo el viaje de regreso a casa. He de reconocer que ayer con el dolor de cabeza y los ganglios inflamados como pelotas de rugby por causa del enfriamiento-alergia, no tenía ganas de venir, pero el viaje ha merecido la pena. No sólo he conocido otros sitios, aunque sea en plan flash, sino que también he tenido tiempo de estar con mi amiga y escuchar español... ¡Qué alivio!

Después del almuerzo nos ponemos en marcha, recogemos a una pareja amiga y vamos a bañarnos a un río que hace de frontera entre Suiza y Francia. Paradógicamente ha sido ahí donde me he bañado por primera vez en lugar del lago Lemán. El sitio es simplemente precioso, con barcos cargados de turistas de lado y lado de la frontera. Ha sido una sensación extraña tener a Francia, la UE. a un lado, tan sólo con cruzar el río a nado. Rodeada de bosques, altas montañas y un sol de justicia a 1000 m sobre el nivel del mar a 28ºC ¡No está nada mal!

Con nosotros también ha venido una pareja amiga, no me preguntéis por los nombres pues soy incapaz de recordarlos. Si son muy raros necesito verlos escritos para poder memorizarlos. Ahora mismo, mi compañera de tren al otro lado del pasillo miro como escribo. Vino el revisor y yo con mi voie 7 tengo que enseñarle el pasaporte porque no soy Suiza. Lo abre, mira la foto (en la que tengo el pelo más corto) le sonrió como diciendo soy yo, tranquilo. Los de enfrente me sonríen, todos nos sonreímos y me devuelve los documentos. Entonces, supongo que al ver el pasaporte de España (es sencillo adivinarlo con la hermosa "Ñ" que tiene en el nombre del país) quiso curiosear sobre como se ve el español escrito, dudo que entendiera mucho porque además con mi letra cursiva, difícil. Como iba diciendo esta pareja a pesar de ser super jóvenes ya están casados (19 y 21 años)Parece que la gente está ligeramente más centrada, pero de ahí a casarse tan, tan jóvenes... En mi opinión es adquirir responsabilidades muy pronto que a la larga se pueden hacer muy cuesta arriba, pero vaya, esto es opinar por opinar. Está bien que la gente joven no tenga miedo al compromiso independientemente de la edad. Ambos son muy simpáticos aunque no hemos hablado mucho (mi nivel de conversación en francés es más bien ultra limitado)

Algo que me ha llamado mucho la atención aquí en Suiza, ya corroborado en varias situaciones y con personas de distintas edades, es que aquí la gente no se presenta. Me explico. Alguien extraño que no te conoce entra en el mismo sitio donde tú estás, se da por sentado que sí conoce a los demás, pues se comporta como si no estuvieras, como si no te hubiera visto, ni hola. No es como en España, que después de saludar a los conocidos te acercas a quien no conoces y le dices: "Hola, soy.... y, ¿tú eres?.... Un placer...." No sé, fórmulas de cortesía. Al menos así es en España. Así que llama la atención que para saludarte te soplen tres besos (después dicen que los mediterráneos somos peguntosos) no te digan ni hola. En fin, en todo no nos podían llevar la ventaja estos suizos.Es algo que a mí me hace sentir muy incómoda: estar en un espacio cerrado y que alguien se comporte como si fueras una mosca hasta que no se hacen las presentaciones por parte de quien conoce a ambas partes. Por lo demás todo perfecto.

Otro detalle curioso es que los suizos hablan de Europa como si fuera otra cosa, es decir: ¿En qué continente estás, aunque no seas miembro de la Unión Europea? Me da risa, pero bueno, será a lo mejor formas de hablar, son tan autosuficientes que evidentemente el resto es como algo ajeno.

Otro detalle es que dentro de los trenes hay escritas frases de filósofos, de momento he leído dos, ambas de Jean-Jacques Rousseau y una de ellas citaba así: "La conscience est la voix de l'âme, les passions son la voix du corps" Bonito, ¿verdad?

Y como en este viaje si he podido ver el paisaje con luz del día, me he puesto bastante sentimental y poética, así que ahí va lo que me ha salido escribir:

" Hermosos paisajes de cuentos de hadas: coloridos tejados acabados en punta, las calmadas aguas de un sedoso lago lamiendo las faldas de una ciudad que vibra con el pulso de sus habitantes, se entremezclan con modernas urbes: autovías recorridas por coches que parecen el torrente sanguíneo de un gigante, grúas, luces artificiales a la puesta del sol y el silbido suave, cadencioso y acariciador del tren volando por los raíles.
Árboles con flores violetas me saludan a mi paso veloz con el tren. Y pinos, y hayas... un túnel, cogemos velocidad, se taponan los oídos pero, al salir reaparezco en este paisaje idílico con la macilenta luz de un día que ya se ha ido.
Caballos que trotan en un circuito cerrado con sus jinetes sobre sus lomos. Las nubes como algodón de azúcar grisáceo salpican el cielo. Campos de cultivo, embarcaderos con hermosos veleros que parecen gaviotas blancas arrebujadas para pasar la noche y esperar las nuevas luces del amanecer.
Y la noche que cabalga por el cielo cubriéndolo con su aterciopelado manto oscuro cargado de estrellas"

À tout à l'heure

jueves, 25 de agosto de 2011

Lost in "transportation" 23/08/2011

Y como no podía ser de otra manera después de la explicación para lerdos nivel avanzado, o sea, los más lerdos (mi nivel) Después de prepararlo todo con antelación... he pérdido el tren que me llevaba directo desde Morges a Neuchâtel. No sé ni cómo. Cuando me he sentado en la estación y viendo que en los paneles ponía: "22:00 Renens" le he preguntado a mi compañero de banco en la estación: un negro fuma porros, apestando a alcohol, con los ojos embolilladísimos y escuchando hip hop por las nubes con el móvil. O sea, la música petando los pobres altavoces del móvil: ni se oía bien.

Mon copain no sabía ni responderme, y por poco francés que sepa él debía de tener nivel suficiente como para contestar: "oui" o "non". Nervios. "Mecagonto Delia que eres gilipollas profunda. ¿Cómo leches has perdido el tren?" Pues con todos los nervios del mundo y sin atender a razones me monto en el tren y ya dentro y en marcha leo (y recuerdo): "Renens" Y yo: "Oh my God!" Que acabo en Zurich antes de lo que se presigna un cura loco. Vuelvo a preguntarle a mi adorado y "sobrio" copain de viaje y, afortunadamente, de Renens a Lausanne hay un pequeño saltillo y la última parada del tren era Lausanne, desde donde puedo coger otro tren a Neuchâtel (mi destino originario) El "fuma porros bebedor" me pregunta el nombre, le digo Delia y empieza a soltarme un rollo que si Delia se llama también no sé quién, que es la primera vez que oye ese nombre en otra persona bla, bla, bla, bla... MODE DESCONECTION: ON (me sumerjo en mi móvil a consultar el horario de salida del tren a Neuchâtel y el andén) El copain se baja y el tío va y se acerca a darme un beso ¿Hola? Debió de ver algo en mi cara porque aquí la gente se da tres besos y él solo me dio uno. Cuando se da la vuelta me paso la mano por la mejilla.... ¡ASCOOOOOOOOOOOOOOOOO!

De nuevo en marcha hasta que avisan en "Haute voix": La prochain arrête à Lausanne. Fin de la route que vous devez tous sortir. ¡Bien! Lausanne está cerca de Morges. Me digo que tengo que calmarme, que no soy idiota (en estas ocasiones el mote que me puso mi primo Alexis: la Torrijas, por empanada, cobra fuerza y fundamento para mí) Desciendo del tren y por extraño que parezca no me siento sola, ni asustada. Era como si mis abuelos fueran conmigo para no perderme, a fin de cuentas él trabajo toda su vida en RENFE y mi abuela vivió cara a cara con las vías del tren. Busco un cartel informativo y a dos pasos hay uno donde te ponen todas las horas, direcciones y andenes de los que salen los trenes, por la hora me voy a las 22:45 y... "Et voilà" ahí está mi tren a Neuchâtel que parte dentro de 20 mins. del voie 8(casi como el billete que llevo que me permite viajar de 19:00 pm a 05:00 am a cualquier parte de Suiza completamente gratis, que se llama Voie 7). Ya he hecho la primera correspondance, ahora tengo que coger la línea que me lleva a Yverdon-les-Bains, Neuchâtel, Bienne, Bale. Me voy al andén y espero sentadita. En esta ocasión mi nuevo copain de banco es un negro con un gorro seta a lo Bob Marley que fuma como un poseso. Al menos es tabaco, aunque no sé qué es más perjudicial. Y, ¿qué mejor forma para pasar el tiempo que escribir?. Destino ha querido que la diosa Fortuna no me abandone del todo y en mi bolsa de viaje (literalmente una bolsa de plástico pues los bolsos están en la caja que me enviaron por correo desde España) he metido una libreta y un boli. ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! Pierdo el tren a cinco minutos de la estación, pero no me olvido de meter una libreta y un bolígrafo.

Llega un tren, sale todo el mundo y te avisa que lo están limpiando. En los paneles de la estación ya te avisan que éste es el que va a mi destino. ¡Bien! y para corroborarlo en los paneles que hay en la puerta del mismo tren también lo pone. ¡BRAVO DELIA! Puede que después de todo no veas amanecer en Zurich. Entro, me siento y sigo escribiendo. Ahora solo me resta que la máquina se ponga en marcha...¡Vaya! Lo acaba de hacer. Ahora tengo que seguir minuciosamente todos los pasos que me dicto mi amiga para llegar sana y salva.

El novio de mi amiga me ha contestado al sms que le mandé diciéndole que había cogido el tren de las 22:45, me dice que no me preocupe y que le avise cuando esté dentro del tren que me lleva a La Chaux-de-Fond.

Mientras, me relajo un poco, estoy totalmente convencida de que no he metido la gamba, los paneles del tren indican que la próxima parada es Yverdon-les-Bains. Pienso en que mi primer viaje largo en tren lo hago en Suiza y de noche. Además, la pequeña odisea me permite comprobar que el producto nacional suizo en otras zonas, está bien, pero que muy bien.

Hago la última "correspondance" me bajo en Neuchâtel y al otro lado del andén hay un cartel que pone "Le Locle" Por mi amiga sé que el tren que me lleva a la Chaux-de-Fond es ése. Llego al andén y ¡bingo! es ése. Me monto y rumbo a la Chaux. Aviso al novio de mi amiga y tras hacer varias paradas en estaciones pequeñas llego finalmente. Me recoge, vamos a por mi amiga a su trabajo y a la casa: comemos una hamburguesa y a dormir. A salvo finalmente, la odisea ha terminado. Mañana al lago o al río. Paradógicamente no me bañaré la primera vez en el Lac Lemán ni en bikini, lo haré vestida, lol.

À tout à l'heure

martes, 23 de agosto de 2011

Descripciones para "Lela" 23/08/2011

Bueno, dentro de dos horitas cogeré mi primer tren en solitario por "la Suiza" Puede sonar estúpido, pero estoy nerviosa. Nerviosa porque no quiero despistarme y acabar en Zurich sin haberme dado cuenta y hablando un francés que... que mejor ni comento.

Ayer después de hablar con una amiga, la misma que propició que yo vaya a pasar un año aquí en Suiza, me confirmó que podía pasar con ella el miércoles (mi día libre. Además hasta la semana que viene no empiezo las clases de francés, así que.... ¿qué otra cosa mejor que hacer para el día libre?)Total, para ir hasta donde ella vive con su novio tengo que coger el tren y hacer un transbordo. Pregunté dónde tenía que coger el tren, qué tenía que hacer para usar la Voie 7*, en qué ciudad me detenía para hacer el transbordo, a qué sitio tenía que ir para coger el nuevo tren... Total, casi una hora de explicaciones estoy casi segura de no ir a parar a la estepa rusa. ¡Hombre! Si después que me diga las escaleras que me llevan a los andenes, que el que tengo que coger está a la izquier... ¡Espera! ¿O era a la derecha? Bueno, ahora lo miraré, copié la conversación igualmente para no perderme. El caso que la mejor parte de la explicación fue:

"vuá truá, an tran de lisián pur Yverdon le ban neushatel bien bal dépag à dis neuf eug cagante an. premier clas secteg a e sé. desiem clas sexteg a, b, sé et d. restogant o secteg sé e fegmé"

Tal como lo voy a escuchar por megafonía... Si no entiendo lo que dice es que... es que soy verdaderamente inútil. En fin, a ver cómo se da el mini-viaje a La Chaux-de- Fond, la ciudad más alta de Europa.

*Voie 7: Que se traduce como andén 7 o algo así, es un abono de tren de caracter anual que te permite coger gratuitamente todos los trenes suizos a cualquier parte del país de 19:00 pm a 05:00 am.

lunes, 22 de agosto de 2011

Primera Semana 22/08/2011

Ya sabía yo que las primeras semanas iban a ser las más duras: echando de menos a mi gente, a mis perros... hasta he echado de menos la feria y eso que yo y la feria no somos muy amigas que digamos. Durante los primeros cuatro días, tenía una sensación de cansancio continuo. Me acostaba cansada y me levantada cansada, como cuando estás en época de exámenes y ya estás llegando al final, pero aún así sientes que tu cerebro te dice: "ya no más" "para de una vez" "quiero dormir 78 horas seguidas" Pues lo mismo. Entre que me despertaban los llantos de los niños, la presión por comprender lo que me decían grandes y pequeños e intentar comunicarme... sentía me pobre cabeza a punto de explotar. De todas formas, me aguantaba. ¿Qué otro remedio me quedaba?


Ha sido una semana de rutina tope power: levantarme a las 7:30, desayunar, ir al parque con los niños, regresar, almorzar y desear que los tres se fueran a dormir la siesta, cena y cama. En mi caso: cena, ayudar a recoger la mesa, ducha, pc y cama.

También me he sentido aburrida y sola, porque he pasado de poder ver a mis amigos cuando quería y salir por mi ciudad (conocida), a no tener amigos, ni a penas dinero, ni conocer nada. Además, cuando yo tengo hueco para sentarme frente al pc, ellos no suelen estar porque vamos con unos horarios que.... Están bien, pero es que esta gente no vive. Al menos así lo concibo yo. Será porque no tengo con quien salir a tomar algo cuando mi jornada termina. En fin, sé que son quejas comunes del periodo por el que estoy pasando, por eso me quejo con la boca chica, porque sé que esto irá cambiando poco a poco.

Afortunadamente como un bálsamo reparador, el sábado que pensaba que iba a ser una mierda, no lo fue. Ellos se marcharon con los pequeñajos a la piscina porque los findes por la mañana tienen clases para enseñarlos a nadar, yo me quedé y bajé al mercado que ponen en la calle principal todos los sábados: es precioso, tan europeo. Rodeado de los edificios tan particulares encuentras puestos de pan, de ropa, de antiguedades, plata, flores, comida, carne, frutas y verduras, músicos.... y a lado y lado tiendas y cafeterías con la gente disfrutando del buen tiempo (que espero que no nos abandone pronto) La verdad que desde que llegué ha hecho un clima increíble, sol, sol, sol y más sol. Aproveché la salida para compraar unas postales para mis amigos y familia y hacerme con un geranio que ahora luce en mi ventana junto con otra planta, cuyo nombre nunca recuerdo. Son Pepito y Lorenza. Les hablo como si pudieran escucharme y parece increíble la vida y la compañía que una simple planta te da. Con las compras ya echas dí un pequeño paseo por el lago (igual que el martes que ande en dirección a Lausanne casi una hora bordeando el lago) siempre es una visión preciosa. Me transmite energía y así aprovecho para saber dónde están los sitios donde una se puede bañar XDD A ver si la caja que me envié por correo llega de una santa vez y puedo coger mi bikini y ¡al lago! De regreso me los tope justo al lado de la estación me dijeron que iba a Lausanne y que si quería acompañarlos. ¿Holaaaaa? Eso ni se pregunta. Entre pasar un día dentro de mi cuarto con el pc y conocer algo de Lausanne, evidentemente me quedo con ir a Lausanne. Está a 10 mins en tren de Morges. 6 fr y pico cuesta el billete. Voy volando a casa, suelto a Pepito en el fregadero y le echo agua, suelto unas cosas y cojo otras y salgo nuevamente volando.

Estación, tren, Mcdo en Lausanne, y paseo hacia un enorme parque. Todo lo que vi que no fue mucho. Precioso, además ya sé dónde está el embarcadero donde se coge el vapor que bordea el lago, la piscina de Lausanne que además te permite bañarte en el lago, sitios donde meter el culo en agua y tomar el sol, el Jardín Botánico y evidentemente la estación. Andamos mucho, pero fue genial. Además vimos también el comienzo de una triatlón de categoría internacional. Y por último el viaje de regreso a Morges en barco. Precioso, realmente bonito ver la ciudad desde otro punto de vista. Tentada estuve en más de una ocasión de saltar y lanzarme al agua, tan turquesa y sedosa, con los barquitos y la gente divirtiéndose... Espero tener el bikini pronto aquí.

Como colofón nos tomamos una cerveza fresquita.... Cer....veeeee...zaaaaaa!!!! Qué bien me sentó y de regreso a casa. Cena y por fin a descansar.

Una cosa que me harta un poco es que siempre se come carne.... carne, pasta, crepes, más pasta y más carne... Cuando regrese probablemente seré vejatariana.

À tout à l'heure

domingo, 21 de agosto de 2011

LLegada 13/08/2011

Llegué a pensar que no lo iba a lograr, pero después de varios meses de intercambios de e-mails de Suiza a casa y de casa a Suiza, al final y tras una estancia de una semana en junio con la familia: el contrato era mío. El momento que tanto había estado esperando, incluso temido, al fin llegaba: las maletas hechas, el dormitorio recogido, los billetes, el pasaporte... Todo, no me olvido de nada. Miro el reloj y son las 03:12 a.m. Mi familia duerme: mis padres en su cuarto y mi hermano y su novia, Inma, en el salón. Ella también quiere ir a despedirse de mí.

Con todo listo me metí en la cama a descansar una horillas antes de que la alarma de mi móvil (comprobada hasta la extenuación para que no me dejase tirada) suena a las 06:00 a.m. Me levanto como un resorte, me visto, me pongo los zapatos, hago mi cama, cojo las cosas que necesito tener a mano de la mesilla de noche y despierto a mis padres. Tras un desayuno consistente en un simple café, nos ponemos en ruta. LLegamos al aeropuerto justo cuando abren la facturación de maletas, el aeropuerto en agosto está incluso a estas horas tan tempranas a tope. Tras facturas la maleta de 20 kg. justos (tope que permite Easyjet) vamos hacia el control de seguridad. Mi familia me acompaña hasta donde se pueden meter y ahí me encuentro con el primer momento duro. No soy de las personas de lágrima fácil, pero aún así estaba super nostálgica de dejar atrás a mi familia (ya en casa me despedí 5 millones de veces de mis mascotas) y mi tierra. Los abrazo a todos dejando para la última a mi madre, sé que será el abrazo más largo. Nos abrazamos y ninguna de las dos podemos reprimir que se nos salten las lágrimas, pues van a tener que pasar 4 meses hasta que nos volvamos a reencontrar. Le digo que la quiero y que diciembre está a la vuelta de la esquina, antes de que nos demos cuenta estoy sentada a la mesa de Navidad con mi familia. Con lágrimillas me voy hacia el control y meto las cosas en la bandeja, pero cuando tan solo tengo una persona por delante... pufff, ¿qué queréis que os diga? fui corriendo a darle otro abrazo de oso a mi madre. La mujer que estaba detrás de mí me sonrió. Paso el control y hacia la puerta de embarque, tras una corta espera se abre el embarque y subimos al avión.

El viaje, dos horas, fue bueno. El despegue por razones de tráfico aéreo forzó al piloto a zizaguear en varias ocasiones lo que me permitió despedirme de mi tierra por todos los puntos cardinales. He de reconocer que no me gusta dormir en los aviones, pero estaba en planta desde tan temprano con sólo el café en el estómago que la mejor opción para acortar el viaje fue: dormir. Me quedé sopa, como un tronco... espero no haber roncado. La llegada fue también magnífica: me recibió un día soleado y despejado. Entramos girando en el lago y la imagen de la gente con las lanchas y veleros y el reflejo del avión sobre el agua fue nada más que espectacular. Una imagen que me acompañará siempre.

Me recogen: la madre y el hijo mediano (3 años) y llegamos justo al almuerzo. La mayor (6 años) de los tres niños que tengo que cuidar durante todo un año, me hizo un gigantesco dibujo con una casa en la que escribió el mensaje de bienvenida de : Bienvenue a notre maison. Me encantó. A los pocos días aprovechamos y pintamos más cosas, así que ahora delante del suelo de mi dormitorio hay un papel enorme (de los que se colocan para evitar las manchas de pintura) con una casa, una versión extraterrestre de la familia y yo, varias mujeres embarazas y con bebés y los preciosos rayones de diferentes colores hechos por la bebé (1.5 años)
El primer día fue duro, no sólo por el cansancio del viaje si no porque coincidió ser el aniversario de los padres que se fueron a celebrarlo por ahí. Nos quedamos la abuela paterna y yo con los Petits monstres. Y el bebé lloraba y lloraba por su madre. No hay forma de acostarla, pero yo (mirada de triunfo) me tiré al suelo junto a la cuna y meciéndola y acariciándola poco a poco conseguí que se durmiese. Dix points pour Delia. Esa noche caí como un ladrillo en la cama y a la mañana siguiente (7:00) me despertaron los berridos de los niños. No sé por qué, pero recién levantados y antes de la cena o después de ella, uno o todos lloran como posesos. A ese momento le llamo: Cutting vains, pues es de lo que me entra ganas: cortarme las venas para dejar de escuchar los berridos. También sería el momento cutting heads y acabar con su sufrimiento. ¡Vale! Se supone que una au pair no debería decir eso, pero cuando tooooooooodas las mañanas te despiertan llantos... ¡qué digo llantos! berridos (es que no hay otra palabra) de tres niños, créeme que te entran ganas de eso. Una vez se calman no hay problema, desayunan pacíficamente o se van a la cama sin más.

Bueno ya contaré los días posteriores a mi llegada, ahora dejo esto que vamos a cenar (19:30 y hoy es una cena tardía)

Bonsoir!!